Hace 5 años…

Tengo la bendición de estar haciendo eventos hace más de 10 años, pero en los últimos 5 años, esos eventos tienen un sabor diferente, un sabor a AMOR.

Hace 5 años, el día antes de mi boda, esperaba ansiosamente el día que tanto habíamos planeado. Pero, más allá de cualquier proceso logístico, mi esposito y yo habíamos imaginado y orado por ese día, en que uniríamos nuestras vidas con esa compañía idónea.

Mi experiencia en eventos corporativos nos permitió superar la parte logística y podemos recordar todo ese proceso con gran gozo, y desde entonces ese ha sido mi objetivo con cada una de las parejas con las que he trabajado, que su recuerdo sea dulce.

Justo con nuestra boda pude conocer una nueva faceta de los eventos, pude conocer los eventos que requerían de tanta exigencia logística como los corporativos, pero que al mismo tiempo requiere de un manejo industrial de emociones a flor de piel.

He tenido la bendición de contar con la confianza de amigos, y de clientes que se han convertido en amigos, para acompañarlos en este proceso de planear sus bodas.

Mi matrimonio ha crecido al mismo tiempo que lo ha hecho mi empresa. En 5 años de matrimonio he compartido con mi esposito miles de aventuras, hemos visto sueños cumplidos, hemos aprendido a amar y servir a Dios de maneras que antes desconocíamos, y nos hemos vuelto a enamorar en cada ceremonia que hemos podido presenciar.

Hoy más que nunca tengo claro que esta labor la hago con gran gusto y agradezco infinitamente a Dios por permitirme trabajar y servirle, al mismo tiempo que toda mi existencia se llena de satisfacción.

Es muy común escuchar a novias decir: “yo me podría dedicar a esto”, y créanme, sería la mayor de sus bendiciones. Porque planear bodas para los demás NO ES VOLVER A PLANEAR SU BODA. Es:

  • Tener la capacidad de emocionarte sinceramente con el gozo de alguien más
  • Poder respetar los gustos totalmente diferentes a los tuyos, es más, poder incluso ”amar” esos colores o conceptos
  • Tener la paciencia para lidiar con las emociones más intensas de una pareja, y 4 padres
  • Tener el compañerismo suficiente para trabajar con miles de proveedores, creando un equipo que permita que el trabajo de todos se luzca
  • Tener la visión para tener un plan A, B y C
  • Tener la disponibilidad para que las parejas sepan que realmente cuentan contigo más allá de un horario de oficina
  • Creer que no existen “problemas”, sino situaciones por solucionar
  • Poder tener y mantener la calma SIEMPRE
  • Tener claro que ningún tema logístico supera la importancia que tienen las emociones de la pareja
  • Tener una sonrisa genuina en el rostro durante todo el proceso, como recordatorio a la pareja de que TODO VA A ESTAR BIEN

El haber logrado cada uno de estos puntos, entre otros, me ha convertido en mejor wedding planner, pero sobre todo en mejor ser humano y esposita, porque he aprendido a compartir, respetar, gozarme, escuchar y acompañar a los demás, como nunca antes lo había hecho. ¡gloria a Dios por eso!

IMPORTANTE: tengo un agradecimiento especial para mi esposito, que es mi asistente VIP en las bodas, quien me escucha día y noche las historietas de las parejas y proveedores, quien se convierte en wedding planner en cada reunión y boda, quien me recuerda los límites saludables de mi trabajo, quien me recuerda que debo comer los días de boda, quien incorpora el inevitable humor a todos estos procesos, quien sigue escuchando mis comentarios de la boda incluso 15 días después de que pasó la boda, pero sobretodo por ser quien se sentó a mi lado ese 29 de Nov, hace 5 años, y quien se sigue sentando a mi lado como mi eterno novio, y con quien me vuelvo a casar todos los días.

¡celebra con nosotros! Para los clientes que firmen contrato durante los meses de Nov, Dic y Enero, tendrá un descuentito especial de aniversario.