Una sobredosis de «respeto» con un lazo de regalo.

Una sobredosis de «respeto» con un lazo de regalo.

Hace 4 años estaba viviendo uno de los días más importantes de mi vida, el día de mi boda.

Se podrán imaginar con la intensidad que mi esposito y yo vivimos ese día, y es que para nadie es un secreto que somos re-cursis. Cuando pienso en ese día vuelvo a vivir cada una de las emociones, y hay momentos en el día a día cuando me tomo el tiempo de «mirar» a mi esposito, que me transporto al momento en que lo vi por primera vez el día de nuestra boda, y ¡vuelvo a sentir la magia!

En estos 4 años (en especial en este último año) he conocido a mi esposito mucho más que en todos los 7 años que tengo de conocerlo, y todos los días me sorprende. Pero quien más me ha sorprendido es mi Creador, porque sólo Dios pudo haber creado, guardado y escogido a alguien tan especial como Adrián, para mí. Yo como mujer, tenía un ideal de esposo en mi mente, pero Dios superó todas mis expectativas.

Pero no crean que estoy hablando de  un «santo», estoy hablando de «un simple mortal» con quien Dios planeó que yo compartiera el resto de mi vida. Esto significa que tanto Adrián, como yo, estamos lejos de ser perfectos. Pero hemos creado un mundo perfecto para ambos, y eso es más que suficiente.

Ese mundo del que hablo no existiría sin la magia que sólo Dios da, y sin una sobredosis de RESPETO. Hoy uno de los valores que más aprecio en mi vida laboral, espiritual, social y afectiva es el RESPETO. (y eso que todavía no lo logro definirlo por completo)

Aunque suene tan básico y elemental, el RESPETO es unas de las mayores carencias que tiene la humanidad. Todo mundo lo exige, pero nadie lo da.

El RESPETO me ha dado una libertad que jamás pensé en alcanzar. Cuando amamos desde un plano de RESPETO, respeto mi ser, mi corazón y el ser y corazón de los demás. Aceptando a las personas como son, llegamos a conocer la verdadera esencia de las personas y logramos amar con incondicionalidad, eso es el amor en su forma más pura.

RESPETAR es mucho más difícil que amar,  porque significa aceptar lo que es, más que lo que te gustaría que fuera. RESPETAR significa saber donde empiezo y termino yo, y donde empieza y terminan los demás. RESPETAR es tener gran admiración por lo diferente a nosotros. RESPETAR es reconocer que «tener la razón» es insignificante. RESPETAR es tener un corazón agradecido por lo poco y lo mucho.

Curiosamente en esta industria el RESPETO está en peligro de extinción, hay futuros esposos o esposas que no se respetan así mismos y se convierten en un clon de su pareja, en ocasiones las parejas exigen respeto pero no lo dan entre sí, los papás no respetan a su hijos adultos, o viceversa, las parejas no respetan a los proveedores o los proveedores clonan bodas y olvidan lo personal que es una boda.

En nuestro aniversario quisiéramos agradecer a Dios por dejarnos aprender acerca de lo indispensable que es el RESPETO para amar para toda la vida, y estaremos orando para que todos nuestros compañeros de trabajo y parejas amigas, puedan encontrar las mieles ocultas al practicar el RESPETO.

(La teoría es lindísima, pero la práctica es intensamente mágica. Aunque no lo logremos todos los días)